lunes, 8 de mayo de 2017

Donde dije digo...



Curioso que no le guste a nadie, de boquilla claro.

Me fascina y me fastidia cuando me toca esa capacidad ajena, siempre tan subjetiva, de arrimar situaciones a donde mejor convenga.

No sé por qué, o quizás si pero no quiera ponerlo tal cual lo siento en este momento, me viene a la cabeza aquella canción que dice "twinkle, twinkle little star" o, para los de a pié "brilla, brilla estrellita" gracias a un par de pensamientos malinos, que no malignos sobre el afán de querer destacar de quién dificilmente puede. Tendré que explicar ese "dificilmente puede" para evitar malos entendidos, o que cada uno saque conclusiones propias.

Tampoco tengo muy claro si hablar del homo sapiens, ese bicho al que le gusta tanto ser el mejor en todo sin pararse un momento a analizar de forma objetiva el mundo que lo rodea o pensar lo cerquita que que le queda algún que otro también bicho a cuatro patas, no todo es inferior, no todo es superior... hay matices oye, te duela lo que te duela el tener que aceptarlo. Me llama la atención el que el conflicto entre personas surja siempre del lado con más carencias y que sea el lado más pobre también el que alimente el susodicho para que, llegado un momento deseado, sea enormemente malísimo para un objetivo concreto. A veces me parece que la meta de ciertas personas, por desgracia muchas, es algo así como un jugar al "hundir la flota": tocado las veces que sea preciso para tratar de llegar a un hundido ganador.

Tonterías.

El que yo brille haciendo algo, y me pongo como ejemplo para que nadie se sienta herido, no significa que el resto no pueda también brillar, quizás no concretamente en lo que me hace resplandecer a mí...

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